Para memorizar:
«Hagan todo sin queja ni discusión, para que sean irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin culpa en medio de una generación torcida y perversa, en la cual ustedes resplandecen como luces en el mundo» (Fil. 2: 14, 15).
Para memorizar:
«Completen mi gozo, tengan el mismo sentir, el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa» (Fil. 2: 2).
Para memorizar:
«Para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia» (Fil. 1: 21).
Para memorizar:
«Estoy seguro: el que empezó en ustedes la buena obra, la irá perfeccionando hasta el día de Jesucristo» (Fil. 1: 6).
Para memorizar:
«¡Regocíjense en el Señor siempre! Repito: ¡Regocíjense!» (Fil. 4: 4).